30 de marzo de 2009

Obama presenta su plan para las automotrices





"BANCARROTA QUIRÚRGICA ESTRUCTURADA"

LLama la atención que en Estados Unidos, en ejercicio de los poderes especiales otorgados por el Congreso al Presidente Barack Obama, éste establezca condiciones muy puntuales a las mega-empresas General Motor y Chrysler, para otorgarles mayores apoyos financieros a los 17,400 millones que ya gozan.

La industria automotriz es fundamental para la economia estadounidense y su pronto saneamiento es vital para reactivar su mercado interno. Hasta donde se ve, no se pretende "nacionalizar" pero el concepto de política "bancarrota quirúgica estructurada" merece un análisis detallado.

Bajo esta óptica, las medidas del Gobierno Mexicano parecen mayormente obsequiosas con los requerimientos de fondos públicos para las grandes empresas en problemas, llámense Comercial Mexicana, Cemex, Administradoras de Fondos de Retiro, subastas y ventas directas de divisas ¿25,000 millones de dolares? ¿mas que lo otorgado a GM y Chrysler juntas?, etc. Hasta ahora no se sabe con certeza si los ejecutivos responsables enfrentan las consecuencias de sus actos, si hay reglas específicas a cada apoyo, entre otros detalles. Quizá habría sido mas productiva a México, una visita del Jefe del Departamento del Tesoro que la obsequiada por Secretaria de Estado Clinton?

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Obama presenta su plan para las automotrices
Por Henry J. Pulizzi

http://online.wsj.com/public/article/SB123843013041370153.html#mod=2_1362_topbox

WASHINGTON (Dow Jones)--Tras advertir que General Motors Corp. (GM) y Chrysler LLC no pueden depender de un flujo "interminable" de dólares de los contribuyentes, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, otorgó a las compañías un breve período para elaborar planes que justifiquen la concesión de nuevos préstamos gubernamentales.

"No podemos, no debemos, y no permitiremos que nuestro sector automotriz simplemente desaparezca", dijo Obama mediante comentarios preparados de antemano para ser presentados el lunes en la Casa Blanca. "Lo que estamos pidiendo es difícil", agregó.

"Requerirá elecciones difíciles por parte de las compañías. Requerirá que sindicatos y trabajadores que ya han hecho concesiones dolorosas hagan aún más (concesiones). Requerirá que los acreedores reconozcan que no pueden insistir en la perspectiva de rescates interminables del Gobierno", afirmó el mandatario.

Los comentarios de Obama se producen un día después de que el Gobierno señalara que destituyó al presidente ejecutivo de GM, Rick Wagoner y rechazó los planes de reestructuración que GM y Chrysler esperaban utilizar para obtener una nueva inyección de efectivo por parte del Gobierno.

En lugar de ello, la Casa Blanca dio a GM un plazo de 60 días para preparar una estrategia para volverse viable. Chrysler, cuya situación es aún más desesperada, tiene sólo un mes para establecer una sociedad con la italiana Fiat.

El Gobierno afirma que una bancarrota "quirúrgica" estructurada podría ser el único camino hacia la viabilidad para ambas compañías. Obama insistió el lunes en esa perspectiva.

"Sé que cuando la gente escucha la palabra 'bancarrota' puede ser algo perturbador, así que déjenme explicar lo que quiero decir", señaló. "De lo que estoy hablando es de usar nuestra estructura legal existente como una herramienta que, con el respaldo del Gobierno de Estados Unidos, pueda hacer fácil que General Motors y Chrysler retiren rápidamente viejas deudas que las están presionando de forma que puedan volver a sostenerse por sí mismas y encaminarse hacia el éxito; una herramienta que podemos usar, aún mientras los trabajadores siguen laborando en el empleo de construir autos que se están vendiendo".

Las firmas -que han sido afectadas por el debilitamiento económico y por años de dependencia de los vehículos utilitarios deportivos- recibirán una cantidad no especificada de capital de trabajo del Gobierno mientras preparan sus planes.

Si no se alcanza un acuerdo con Fiat, el Gobierno señaló que Chrysler no recibirá más dinero de los contribuyentes. La situación de GM es menos sombría: el Gobierno expresó confianza en que la empresa puede sobrevivir con medidas más estrictas. Con ese fin, se solicitó a Wagoner que deje el puesto, cediendo su lugar al director general de operaciones, Frederick "Fritz" Henderson.

GM y Chrysler recibieron en diciembre un total de US$17.400 millones en préstamos gubernamentales, y han solicitado otros US$22.000 millones para continuar operando este año. El equipo especial de Obama para el sector automotriz analizó los planes de reestructuración de las firmas para determinar si estos justifican la entrega de fondos adicionales. El veredicto dado a conocer el domingo es que, en su forma actual, los planes no justifican la entrega de más recursos de los contribuyentes.

24 de marzo de 2009

Anote la fecha: 23 de marzo del 2009

IDEAS AL VUELO
Por Ricardo Medina Macías

http://ideasalvuelo.blogspot.com/

Por si las dudas, anote la fecha de hoy en su bitácora: lunes 23 de marzo de 2009. Tal vez en el futuro próximo habremos de decir: Ese día marcó un punto de inflexión hacia la salida de la crisis global. O tal vez no.

Lo cierto es que hoy fue un día prácticamente redondo, con buenas noticias duras para la economía de Estados Unidos y, por eso, para la economía global.

Si esto es así nos permitiría marcar dos fechas clave para la historia que se escribirá en el futuro. El día que la confianza cayó en picada, el 15 de septiembre de 2008, tras la quiebra de Lehman, y el día en que volvimos a creer que quien está a cargo en el Tesoro de los Estados Unidos sí sabe lo que está haciendo: el 23 de marzo de 2009. Entre una y otra fecha: más de seis meses de desconcierto.

Junto con el anuncio de su programa para sanear a los bancos de los activos tóxicos, Tim Geithner, el Secretario del Tesoro estadounidense, publicó un artículo en The Wall Street Journal titulado: “Mi plan para los activos malos de los bancos”. La presentación de Geithner está bien estructurada, sigue un orden lógico y contiene algunas frases que los mercados del mundo ansiaban escuchar: Estados Unidos honrará sus deudas y cumplirá su palabra, como lo ha hecho desde que Alexander Hamilton fue secretario del Tesoro.

El plan Geithner para limpiar los balances de activos malos tiene la virtud, además, de reconocer que serán los mecanismos de mercado, mediante las subastas, los que determinarán los precios. Bien.

A la presentación de Geithner se sumó el dato de venta de casas nuevas que fue mejor de lo esperado (algo que hace meses no veíamos) lo que funcionó como un bálsamo en los mercados. Bien, otra vez.

Esto empieza a tomar forma y coherencia. Persisten las muy justificadas dudas acerca de la efectividad del programa de estímulos que arreglaron entre Barack Obama y el Congreso (dudas que comparto), pero por lo pronto empezamos a escuchar planes con consistencia lógica en materia de saneamiento de las instituciones financieras. Es el primer requisito para enderezar las cosas (donde empezaron los problemas deben empezar las soluciones), de ahí que las buenas nuevas de hoy no sean desdeñables.

Por lo pronto, anote la fecha en su bitácora de la crisis. Con palomita, por supuesto; no con tache.

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March 24, 2009, 12:08 A.M. ET.
Mi plan para los activos tóxicos de los bancos
Por Timothy Geithner

http://online.wsj.com/article/SB123784896333218747.html?mod=2_1362_middlebox

La economía estadounidense y buena parte del mundo enfrentan retos extraordinarios y para enfrentarlos se seguirán necesitando acciones extraordinarias.

Ninguna crisis como la actual tiene una sola o simple causa, pero como país nos endeudamos mucho y permitimos que nuestro sistema financiero asumiera niveles de riesgo irresponsables. Estas decisiones han causado un sufrimiento enorme y buena parte de los daños ha caído sobre los estadounidenses comunes y corrientes y los dueños de pequeños negocios que fueron cautelosos y responsables. Esto es fundamentalmente injusto y los estadounidenses están, con razón, furiosos y frustrados.

La profundidad del descontento público y la gravedad de esta crisis requieren que cada política que implementemos sea sometida a la prueba más seria: determinar si ayudará a que nuestro sistema financiero vuelva al negocio de proveer crédito a familias trabajadoras y negocios viables, además de contribuir a prevenir crisis futuras.

En las últimas seis semanas, hemos implementado una serie de iniciativas financieras a lo largo del Programa de Recuperación y Reinversión, para ayudar a sentar la base financiera de una recuperación económica. Lanzamos un amplio programa para estabilizar el mercado inmobiliario animando tasas hipotecarias más bajas y facilitando la refinanciación para millones de personas para que eviten las ejecuciones hipotecarias. Establecimos un nuevo programa de capital para proveer a los bancos con una garantía en contra de una recesión más profunda. Al transmitir confianza de que los bancos tendrán un nivel de capital suficiente incluso si el escenario pinta peor de lo esperado, habrá más crédito disponible en la economía a tasas más bajas, haciendo menos probable que el empeoramiento de la economía al cual temen se haga realidad.

Hemos dado inicio a un nuevo programa de préstamo con la Reserva Federal, dirigido a los mercados de titularización, críticos para los préstamos al consumidor y los pequeños negocios. La semana pasada anunciamos medidas adicionales para apoyar los préstamos a los pequeños negocios al comprar directamente valores respaldados por préstamos de La Agencia Federal para el Desarrollo de la Pequeña Empresa.

En conjunto, las medidas tomadas por la Reserva Federal en los últimos meses y estas iniciativas lanzadas por este gobierno ya están empezando a hacer la diferencia. Ayudaron a reducir las tasas de interés hipotecarias a niveles históricamente bajos. Tan sólo este mes, vimos un incremento de 30% en el refinanciamiento de hipotecas, lo que significa que millones de estadounidenses están aprovechando la caída en las tasas. Esto es bueno para los dueños de casas y bueno para la economía. El nuevo programa conjunto de préstamos con la Reserva Federal generó cerca de US$9.000 millones de titularizaciones la semana pasada, más que en los últimos cuatro meses combinados.

Sin embargo, el sistema financiero como un todo aún trabaja en su recuperación. Muchos bancos, aún aquejados por sus malas decisiones de préstamos están restringiendo el crédito. Los precios de mercado para muchos activos en manos de instituciones financieras, los llamados activos de legado, son inciertos o están deprimidos. Con estas presiones afectando los resultados de los bancos, el crédito sigue siendo un bien escaso y el que está disponible acarrea un alto costo para los prestatarios.

Hoy (lunes) estamos anunciando otra pieza crítica de nuestro plan para incrementar el flujo de crédito y expandir la liquidez. Nuestro nuevo Programa de Inversión Publico-Privado establecerá fondos para proveer un mercado para los préstamos de legado y los valores que actualmente agobian al sistema financiero.

El Programa de Inversión Publico-Privado comprará préstamos ligados a bienes raíces a bancos y valores del mercado en general. Los bancos tendrán la habilidad de vender paquetes de préstamos a fondos dedicados y los inversionistas competirán por la oportunidad de participar en esos fondos y tomar ventaja de la financiación suministrada por el gobierno.

Los fondos establecidos bajo este programa tendrán tres características esenciales: Primero, usarán recursos del gobierno en la forma de capital del Departamento del Tesoro y financiación de la Corporación Federal de Seguros de Depósitos (FDIC) y la Reserva Federal para movilizar capital de los inversionistas privados. Segundo, el Programa de Inversión Publico-Privado se asegurará que los participantes del sector privado compartan los riesgos tanto como los contribuyentes y que los contribuyentes compartan las ganancias de estas inversiones. Estos fondos estarán abiertos a los inversionistas de todo tipo, tales como fondos de pensiones, para que así una amplia gama de estadounidenses pueda participar.

Tercero, los inversionistas del sector privado establecerán el valor de los préstamos y los valores comprados bajo el programa, los cuales protegerán al gobierno contra pagos excesivos por esos activos.

El nuevo Programa de Inversión Publico-Privado inicialmente proveerá financiación por US$500.000 millones con el potencial de extenderla a hasta US$1 billón (millón de millones), lo cual es una parte sustancial de los activos ligados a bienes raíces originados antes de la recesión que en estos momentos están estancando nuestro sistema financiero. Con el tiempo, al proveer un mercado pata estos activos, que actualmente no existe, el programa ayudará a mejorar el valor de los activos, incrementar la capacidad de préstamo por parte de los bancos y reducir la incertidumbre sobre la escala de las pérdidas en los balances de los bancos. La habilidad para vender activos a este fondo hará más fácil para los bancos el recaudar capital privado, lo cual acelerará su habilidad para reemplazar las inversiones de capital suministradas por el Tesoro.

Este programa para lidiar con los préstamos y valores de legado forma parte de una estrategia amplia para resolver la crisis tan rápida y efectivamente como sea posible, con el menor costo para los contribuyentes. El Programa de Inversión Publico-Privado le conviene más al contribuyente que hacer que el gobierno compre directamente los activos a los bancos que aún operan y asuma una mayor participación de las pérdidas. Nuestra estrategia comparte el riesgo con el sector privado, apalanca eficientemente el dinero de los contribuyentes y genera competencia en el sector privado para determinar los precios de mercado para los activos que actualmente son ilíquidos. Simplemente esperar a que los bancos se deshagan de estos activos amenaza con prolongar la crisis en una manera similar a la experiencia japonesa.

Al avanzar, nosotros, como país, debemos trabajar juntos para encontrar el balance adecuado entre nuestra necesidad de promover la confianza pública y usar el dinero de los contribuyentes de manera prudente para fortalecer el sistema financiero. Esto, sin dejar de conservar la confianza de los participantes de mercado, quienes necesitan hacer su parte para conseguir que el crédito fluya a las familias trabajadoras ya los negocios —grandes y pequeños— en todo el país.

Esto requiere que aquellos que están en el sector privado recuerden que la ayuda gubernamental es un privilegio, no un derecho. Cuando las instituciones financieras vienen a nosotros en busca de ayuda monetaria directa, nuestro gobierno tiene la responsabilidad de asegurarse que estos fondos sean desplegados para expandir el flujo de crédito a la economía, no para enriquecer a los ejecutivos o a los accionistas. Estas provisiones necesitan ser diseñadas y aplicadas de tal manera que no desalienten la participación del sector privado en programas disponibles para estabilizar los mercados inmobiliarios, impulsar los mercados de crédito y librar a los bancos de los activos de legado.

No podemos resolver esta crisis sin hacer posible que los inversionistas asuman riesgos. Aunque esta crisis fue causada por los bancos que tomaron demasiados riesgos, el peligro es que ahora asuman muy poco. Al trabajar con el Congreso para implementar condiciones severas que impidan el uso incorrecto de la ayuda de los contribuyentes, necesitamos ser muy cuidadosos para no desalentar las inversiones que la economía necesita para recuperarse de la recesión. La ley le da a los empresarios responsables y a los inversionistas la confianza para invertir y crear trabajos en nuestro país. El compromiso de Estados Unidos de buscar políticas económicas que promuevan la confianza y la estabilidad se remonta al primer secretario del Tesoro, Alexander Hamilton, quien fue el primero en dejar en claro que cuando nuestro gobierno da su palabra, lo hace en serio.

Pese a todos los retos que enfrentamos, aún tenemos un sistema financiero diverso y resistente. El proceso de reparación tomará tiempo y el progreso será dispar, con períodos de estrés y fragilidad. Pero estas políticas funcionarán. Ya hemos visto que donde el gobierno ha suministrado apoyo y financiación el crédito está más disponible a costos más bajos.

Sin embargo, a medida que luchamos contra la crisis actual, también debemos comenzar el proceso de asegurar que una crisis como esta nunca se repita. Como ha dicho el presidente Obama, no podemos seguir sosteniendo a mercados del siglo XXI con regulaciones del siglo XX. Nuestro país merece poder elegir entre mejores opciones que o aceptar el daño catastrófico causado por un colapso como el de Lehman Brothers, o ser forzado a inyectar miles de millones de dólares de los contribuyentes en una institución como AIG para proteger a la economía en contra de esa escala de daños. La carencia de un régimen regulatorio moderno y apropiado y de autoridad de resolución contribuyeron a esta crisis y continuarán limitando nuestra capacidad de enfrentar crisis futuras hasta que implementemos reformas fundamentales.

Nuestra meta debe ser un sistema más fuerte que pueda proveer el crédito necesario para la recuperación y que también se asegure que nunca nos hallemos en este tipo de crisis financiera otra vez. Estamos actuando rápidamente para alcanzar esas metas y continuaremos haciéndolo hasta que lo hayamos logrado.

Geithner es el secretario del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.

28 de febrero de 2009

¿Quién tiene la culpa de la crisis?

Con nombre y apellido, los mismos reguladores de loa mercados que incumplieron sus responsabilidades al meternos en tremenda crisis, son ahora los que proponen, no solo la intervención vigorosa del estado en la economía, sino además con mayores poderes.

Si los mismos personajes e instituciones, en su momento no usaron o pudieron usar las capacidades reguladoras, como ahora, con mayores poderes reguladores y nuevos pretenden hacer creer que ahora si les servirán. No cabe duda que estamos al comienzo de algo nuevo que, en sus manos corre el riesgo de ser peor. Por que al cabo, no se trata de salir de una crisis como sea y al precio que sea. Quienes ganen y quienes pierdan tiene que ser una determinacion socialmente aceptable.

Interesante lectura que obliga a poner la mayor atención sobre nuestros politicos y entes reguladores de los mercados.

Recomendable.


¿QUIEN TIENE LA CULPA DE LA CRISIS?
Tomado de El País. Por Gabriel Tortella 28/02/2009

http://www.elpais.com/articulo/opinion/Quien/tiene/culpa/crisis/elpepiopi/20090228elpepiopi_5/Tes?print=1

Las recriminaciones se suceden: que si la culpa la tuvo Bush, que si la tuvieron los banqueros, que si los constructores, que si el Gobierno, que si la tuvimos todos por gastar tanto y no ahorrar, etc. Ha habido acusaciones para todos los gustos y no habría espacio aquí para examinarlas todas. A lo que quiero referirme ahora es a varios artículos aparecidos en estas páginas atribuyendo al sistema de mercado la responsabilidad y propugnando un reequilibrio en favor del sector público, es decir, recomendando que aumente la intervención del Estado en la economía para que no se vuelvan a producir catástrofes económicas del tamaño de la que estamos viviendo y sufriendo.

Es cierto que los mercados financieros puede ser inestables y necesitan regulación; pero también es cierto que esa regulación ya existe en todos los países desarrollados desde hace mucho tiempo. El control y regulación de los mercados corresponde a varios ministerios: el de Sanidad y Consumo, el de Industria, etc.; sobre los mercados financieros velan el de Hacienda y/o el de Economía, los bancos centrales y un número considerable de organismos especializados -en España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV); en Estados Unidos, la Securities and Exchange Commission (SEC), pero hay otros varios comités de vigilancia dependientes del Gobierno y del Congreso, además, por supuesto de la FED (la Reserva Federal, el banco central estadounidense)-. Ante esta maraña de organismos reguladores uno se pregunta si lo que falló fue el mercado o si más bien fallaron los encargados de corregir los fallos del mercado.

En Estados Unidos el anterior presidente de la FED, Alan Greenspan, ya ha entonado el mea culpa a raíz de unas informaciones periodísticas que detallaban cómo se negó a escuchar las numerosas advertencias de algunas agencias federales y de algunos legisladores (entre otros, John McCain) acerca de la irresponsabilidad con que se estaban financiando y comercializando las tristemente célebres hipotecas basura. Es verdad que la falta de rigor con que se concedían estas hipotecas se debía, en parte, a instrucciones del Gobierno de Bill Clinton, motivadas sin duda por el deseo de favorecer a las clases humildes; pero la Administración Bush no hizo nada por corregir esta política heredada. Otro fallo, esta vez de la SEC, permitió que la agencia de Madoff siguiera operando varios años después de que hubiera graves denuncias. Cosas parecidas habían ocurrido antes con Bear Stearns, con Lehman Brothers, etc. Fue gran responsabilidad de Greenspan el haber favorecido que un país con la bajísima tasa de ahorro que tiene Estados Unidos disfrutara largamente de bajísimos tipos de interés, algo que se podía permitir porque había países dispuestos a prestarle pese a la baja remuneración que los préstamos obtenían.

El principal prestamista de Estados Unidos era China. Se daba la escandalosa anomalía de que este país pobre (pese a su rápido crecimiento), con una renta por habitante de unos 1.800 euros, financiara masivamente al país más rico del mundo. Esto se debía a que de nuevo había aquí intervención estatal para evitar el normal funcionamiento de los mercados. Los chinos financiaban la orgía consumista y bélica de Estados Unidos para no revaluar su moneda, que hubiera sido la consecuencia lógica de su gigantesco superávit comercial. Para mantener a sus trabajadores ocupados, China tenía que vender a precios muy competitivos; invirtiendo en dólares su superávit, mantenía el yuan bajo y el dólar alto, con lo que su competitividad se sostenía. Así, bloqueando los mecanismos de mercado cuyas consecuencias les resultaban desagradables (reducción del consumo estatal y privado en Estados Unidos, amenaza al empleo industrial en China), los Gobiernos de ambos países estaban cebando una bomba que tarde o temprano tenía que estallar. La osadía de ciertos banqueros y agentes de Bolsa estadounidenses hicieron el resto.

Aunque a regañadientes, Europa se vio arrastrada al peligroso jueguecito: ante los bajos tipos de interés norteamericanos, el Banco Central Europeo no podía subir los suyos, para no elevar la cotización del euro, poniendo en peligro la competitividad de la industria. Cuando Jean-Claude Trichet se resistía a bajar los tipos se le criticaba acerbamente. Y así Europa también se deslizó por el vertiginoso tobogán de los bajos intereses. Con el Euríbor por los suelos todo el mundo podía comprarse una casita, e incluso un castillo en España. Y también aquí los órganos de intervención miraron para otro lado e hicieron gala de indulgencia benévola ante una euforia económica que prometía un gran éxito en las cercanas elecciones, pese a las advertencias en estas páginas (21-02-2004) del hoy gobernador del Banco de España.

Todo esto arroja serias dudas sobre la conveniencia de dar más poder a los políticos en el funcionamiento de los mercados. Y si volvemos la vista atrás e indagamos en las causas de la Gran Depresión de la década de 1930 también encontraremos políticos incompetentes y electoreros compartiendo la responsabilidad con banqueros y agentes desaprensivos.

La historia se repite, y los que menos la conocen son los que más la repiten.

10 de febrero de 2009

Discurso del Ing. Carlos Slim Helú en el Foro del Senado: México ante la crisis. ¿Que hacer para crecer?

IMPACTANTE DISCURSO DE CARLOS SLIM. El pasado lunes 9 de febrero, como antes Denise Dresser lo había hecho, las palabras del Ing. Slim sacudieron al auditorio y se han propagado por todo el angustiado planeta. Algunas voces hasta lo viunculan a las tesis del Presidente Obama.

Más allá de "Catastrofismos" ó no; vale considerar que estamos inaugurando nuevos tiempos, independientes de la crisis, donde a los actos políticos de la República los ciudadanos acuden a expresar la verdad y nada más que la verdad desde su particular punto de vista. Sin duda novedoso para un ambiente político acostumbrado al caravaneo del "Sí Señor Presidente", la simulación de la oposición y la auto-censura. !Pobres nuestros políticos "profesionales" que de una tarde a otra, de repente se ven desnudos en sus inconfesables prácticas.


Y tú, ¿ya te tomaste la foto?

Versió estenográfica tomada de la página del Senado:
http://www.senado.gob.mx/servicios_parlamentarios.php?ver=comunica_soc
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El moderador, Ricardo Samaniego Beach: Voy a dar ahora la palabra al ingeniero Carlos Slim Helú, presidente del Consejo de Administración, de Impulsora del Desarrollo y el Empleo en América Latina, conocido como IDEAL.

Quiero comentar que el ingeniero Slim tenía algunos compromisos contraídos con anterioridad, nos va a dejar después de su intervención, pero le agradecemos mucho su participación.

El ciudadano Carlos Slim Helú: Gracias, buenas tardes. Me da muchísimo gusto y me honra estar con ustedes en este foro tan importante, no había un antecedente, creo, desde 1931, cuando la Gran Depresión en la que hubo esa unidad entre el bloque revolucionario del Congreso con las Cámaras de Comercio e Industria.

Esa fue una reunión, una alianza importante que se formó y que permitió, con las políticas públicas que en ese momento se adoptaron, crecer 6.2 por ciento de 1932 a 1982. Ese crecimiento sostenido durante tantos años ha sido espectacular, era el famoso milagro mexicano, fue una transformación enorme que el país logró gracias a esos esfuerzos y a esas políticas públicas, en las que se hicieron políticas de Estado que permanecieron por tantos años.

Apena que desde 82, después de la gran crisis de la deuda externa, hayamos crecido cero en términos de per cápita, no es mediocre, es cero, es peor que mediocre, sobre todo si tomamos en cuenta la población que se ha expulsado, es cero por ciento, incluyendo a los mexicanos que han tenido que irse por no encontrar posibilidades de trabajo en este país.

Ese 82, esa gran crisis de deuda externa tuvo varias razones, una fue quizás los Cetes públicos importantes, otro sin duda fue la disponibilidad de petro-dólares, de disponibilidad de financiamiento, de crédito que permitió endeudarse en forma excesiva, pero la puntilla y la causa fue externa, fue la tasa de interés al 21 por ciento. Comprenderán que una economía o en una empresa o en una persona normal a la que le sube cuatro veces el costo financiero, tiene que entrar en problema.

De ahí, de esa deuda externa con varios fines, entre ellos cobrar, vino el plan y el modelo del Consenso de Washington, modelo que tiene varias virtudes, pero cuyos defectos hemos sufrido durante tantos años y que por supuesto los países en desarrollo no lo contemplan, no les hacen caso.

Hemos visto en estos abusos, que ha habido Fondo Monetario, los tecnócratas, los académicos, los dogmáticos, ideólogos brillaron por su ausencia, en ningún momento dado llamaron la atención. Lo más cercano fue la exuberancia irracional de los mercados de diciembre de 96, de Greenspan, cuando el índice era 6 mil 500, luego se fue a 13 mil.

Esa es una situación realmente clara, hay que tener una visión de largo plazo hacia delante, pero hay que saber lo que ha pasado en el pasado. No hay soluciones simplistas al desarrollo sostenido, el país pasó de ser una ciudad agrícola y rural a una sociedad urbana e industrial, ahora hay que pasar a ser una sociedad terciaria, de servicios, tecnológica, de conocimiento, tener contemplado qué es lo que esta sociedad y sus nuevos paradigmas reclaman, para irnos en esa dirección.

Me dio mucho gusto, en la inauguración del foro, no sólo el foro mismo, sino las palabras del presidente del Congreso, el diputado César Duarte, que dice: “Hay que hacer una revisión estructural del modelo y rediseño del sistema financiero”. Es lo que hace falta.

También el presidente del Senado habló de propuestas y compromisos, también habló de cambios estructurales para mejorar productividad y competencia, lo cual es indiscutible que son dos argumentos fundamentales en toda esta situación que estamos viviendo.

Esta crisis que se inicia en los noventa, que trata de frenar Greenspan, con su exuberancia irracional; en el 2000, 2001 hay un susto por la destrucción de riqueza de esa época. Después vienen una serie de políticas excesivas, agresivas, laxas, monetaria y fiscal que hicieron que esa crisis —que se estaba corrigiendo en 2001, que empezó a corregirse en el 2000, 2001, 2002— se saliera de toda proporción y nos llevara a lo que estamos viviendo hoy.

Hoy, el epicentro es la gran crisis de las instituciones financieras, por los excesos, los grandes excesos que tuvieron en sus políticas liberales, neoliberales con falta de todo sentido de cuidado, tanto —yo diría— principalmente el gobierno de Estados Unidos. Y, obviamente, las consecuencias vienen en las decisiones de la falta de regulación y supervisión de las instituciones financieras internacionales, creando nuevos instrumentos y derivados, en que su factor principal es lo que llaman “apalancamiento”, la posibilidad de hacer con 1 peso, 20 o 30 o 50.

Por ejemplo, para comprar commodity había que dar 5 por ciento de garantía. Para comprar derivados no se daba garantía. Entonces se multiplicaba por cientos los riesgos y, bueno, pues esto es lo que estamos sufriendo.

Fue una especulación con el petróleo, la especulación con los alimentos, que afortunadamente se vino abajo, los commodity en general, porque no había que dar nada y se creó una serie de jugadores, apostadores, neófitos, muchachos que llegaban creyendo que todo iba a ser para arriba y para siempre, y apostaban y apostaban. Y bueno, esto es lo que estamos pagando.

Pero lo grave es que, aunque el epicentro es Estados Unidos, las grandes consecuencias o más consecuencias se están teniendo fuera. Por ejemplo, Japón; mientras Estados Unidos cayó 3.8 el producto interno bruto en Japón cayó 8. En Alemania 8, creo que en Japón por ahí o 9, el último trimestre.

Estamos en el momento, yo diría, ya pasó el 29, estamos viviendo el 30; hay que evitar el 31, 32 y 33. Hay que evitar que ese mercado financiero que no se ha logrado estabilizar y no se ve que se esté estabilizando, y que, por supuesto a través del crédito contamina la economía real, no colapse el mundo económico como lo hizo en aquella ocasión y como se ve que lo está haciendo, en muchos sentidos, en este momento.

Está desmedido el crecimiento del desempleo, se habla de dos dígitos, España ya está también en dos dígitos y altos. Japón, Alemania, todo el mundo decreciendo mucho. Nuestros países tienen la fuerza, nuestros países —hablo de Latinoamérica— tienen la fuerza de la mejor en los términos de intercambio en estos últimos años; nosotros el petróleo, otros países el sorgo, otros el trigo, etcétera, y tenemos los minerales.

Tenemos una fortaleza económica, éstos, nuestros países, que tenemos que cuidar y aplicar con mucho cuidado para evitar estos colapsos físicos.

No cabe duda que el producto interno bruto mexicano se va a desplomar, se va a caer, va a ser negativo, ya desde el último trimestre del año pasado, no sabemos cuánto dure, pero va a ser muy fuerte el efecto.

Ahí es donde yo digo: el producto interno bruto va a ser negativo, va a ser sustancialmente negativo por la caída del petróleo y de la exportación, entre otras cosas, y las consecuencias también internas.

Pero hay que cuidar el empleo. No hay que preocuparnos si es menos 2 o menos 1 o 0. Hay que cuidarnos cuál es la masa salarial, cuál es el empleo, y hay que establecer como el acuerdo nacional que encabezó el presidente de la república, buscar medidas que protejan el empleo y el ingreso familiar. Eso es lo fundamental que hay que hacer en este momento.

A mí me da gusto que en ese acuerdo se retomó lo que todos estos modelos y esas ideologías y esos dogmatismos y doctrinas que estuvimos viviendo tantos años, desde 83, pero sobre todo cuando el consenso de Washington empieza a aplicarse con más firmeza en nuestros países, nos ha mantenido con crecimientos cero.

Yo creo que la gran bondad que estamos teniendo, al igual que ocurrió en esa reunión con el bloque revolucionario del Congreso es que nos estamos volcando a la economía interna, ya nos estamos dando cuenta que no todo es pensar afuera.

Pensamos que la inversión extranjera es maravillosa, parece que fuera donativo. La inversión extranjera no es un donativo. La inversión extranjera viene porque estamos ofreciendo buenas utilidades. Las empresas modernas son los viejos ejércitos. Los ejércitos conquistaban territorios y cobraban tributos. Las empresas conquistan mercados y cobran dividendos, regalías, royalty, transferencias de equis y de ye y de zeta.

Hay que volcarse a la economía interna. Obviamente necesitamos inversión extranjera y adoptar tecnología y tal. Pero tenemos que volcarnos en la economía interna, cuidar mucho nuestra economía interna, impulsar las Pymes, la pequeña y mediana, bajar la mortalidad empresarial, impulsar que en México —y no lo digo por nosotros— existan empresas fuertes que compitan internacionalmente.
No hay países fuertes sin empresas fuertes. Si los países no tienen empresas fuertes están volviéndose neocolonias, de alguna forma, necesitan tener la fuerza; no internamente, sino hacia fuera, de poderse proyectar.

Por eso vemos países que han impulsado mucho las empresas fuertes, su transnacionalización, inclusive con impulsos fiscales como es España que les da deducible el 75 al 90 por ciento de la inversión. Brasil que apoya con el Banco de Desarrollo, etcétera.

Y como lo ha hecho Estados Unidos desde la doctrina Monroe, desde Poinsett a la Colonia, ayudando a la independencia para controlar las economías y los mercados nuestros, hasta la fecha.

Creo que es muy importante atender la economía interna. Qué bueno que nos volcamos de nuevo a la banca de desarrollo; la teníamos olvidada. La banca de desarrollo es fundamental para el crecimiento de nuestro país. Tenemos que volver también a hacer infraestructura, a mejorar nuestra capital humano; tenemos un gran presupuesto en él, ahí va la calidad; es baja calidad. Necesitamos modernizarlo, mejorar la calidad y pasar ya a la cultura digital, ya no a alfabetizar, sino alfabetizar digitalmente a la población.

Necesitamos ser competitivos en esta civilización del conocimiento, de la información, etcétera, y necesitamos competencia, estoy de acuerdo con la competencia. Es muy importante, es como si fuéramos un atleta que no compite con nadie, no va a progresar nunca. Necesitamos usar en la competencia referencias internacionales. Qué tiempo hizo éste, cómo salta el otro, cómo juega el beisbolista o el futbolista; qué técnico es el mejor.

Sin duda tenemos que estar abiertos a la competencia y a la globalización. No es una alternativa; es una necesidad. Es un paradigma esta nueva civilización, aunque en este momento se está retrayendo porque el colapso económico, la falta de empleo, la falta de consumo, la caída de la economía americana y de las economías desarrolladas, obviamente, a los países que exportan les van a bajar sus importaciones. Van a bajar los precios de los primarios, como ya bajaron, etcétera; entonces va a haber una caída importante del comercio internacional.
Pero, aparte del concepto el comercio internacional se va a caer el empleo, va a haber mucho desempleo, va a subir el desempleo como no teníamos noticia en nuestra vida personal —sólo historia de los 30—; van a quebrar las empresas, muchas chicas, medianas y grandes; van a cerrar los comercios, va a haber locales cerrados por todos lados, van a haber inmuebles vacíos. Es una situación que va a ser delicada. No quiero ser catastrofista, pero hay que prepararse para prever y no estar viendo las consecuencias después y estar llorando.

Yo creo que como hicimos el 31, hay que retomar nuestras decisiones, hay que ver qué modelo necesitamos tener, cómo debe operar, cómo vamos a salir de esta crisis. Tenemos que salir más fuertes de esta crisis. ¿Cómo? Creando capital humano y físico. Si tenemos un buen capital físico, el capital humano va a ser muy importante.

Se impulsa mucho el empleo a través de las Pymes, todos sabemos eso. Pero también hay que atender nuestro sector agropecuario que puede estar un poco descuidado y, por supuesto, la infraestructura. Y lo más rápido, más efectivo y que genera mayor empleo que la infraestructura y que la construcción misma de la infraestructura —que es fundamental— es el mantenimiento de la infraestructura. Para eso no hay que esperar el plan, el proyecto, la ingeniería, ni el derecho de vía, ni tal ni tal. Ése se hace de un día a otro.

Las escuelas, hay 30 mil escuelas en mal estado. Hay que arreglarlas, hay que modernizarlas, hay que llevar ventanas, baños, techos, pinturas, que están realmente en deplorables condiciones;, igual hacerlo en los hospitales, en los centros de salud, en las oficinas de gobierno, en las zonas arqueológicas, cuidando la biodiversidad, el ambiente, etcétera.

Creo que hay una capacidad brutal en México de dar empleo intensivo, con muy poco dinero, y por supuesto, hay que buscar la combinación del capital público y privado para impulsar aquellos proyectos que lo justifiquen de esa forma. Creo que tenemos que buscar salir, como decía, más fuertes de esto.

A mí me llama la atención que todavía sigan los dogmas, después de 26 años de fracaso, todavía encuentran nuevas fórmulas y nuevos culpables para justificar que no es, aunque los que han sido más importantes lo han reconocido, como Williamson; yo creo que además, en esta situación de estos últimos años, hemos hecho chica a la clase media, la hemos afectado mucho.

Buena parte de lo que señalaba el presidente de la Comisión de Competencia, de que es el 30 o 40 por ciento de los ingresos, porque no tienen ingreso, la gente no tiene ingreso. La tercera parte de los estudiantes de la UNAM viven con un ingreso familiar de cuatro salarios mínimos, que hoy son 400 dólares..., eso no es ingreso. Necesitamos mejorar el empleo y el ingreso de la gente.

Se discute muchas veces entre riqueza e ingreso. No que la riqueza sea privada, colectiva, pública; tiene que manejarse con eficacia para crear más riqueza, y su fruto, que es el ingreso; tiene que tener una mejor distribución del ingreso.

Y vemos cómo se puede, sin duda, una de las formas de mejorar la distribución del ingreso es con educación, es con empleo, y buen empleo. La educación no solamente tiene la ventaja de formar capital humano, sino que es mejor oferta. El que tiene buena educación tiene mayores alternativas de trabajo.

Todavía me faltan varias cosas, pero básicamente insistir en el empleo en México. Creo que ya se me está yendo el tiempo. Yo creo que hay que buscar, sin duda, los capitales nacionales fuertes y competitivos, que al tú a tú con las trasnacionales, crear más riqueza pública y que no se usen.

Cuando falla una iniciativa fiscal en el Congreso, que no se usen los monopolios del Estado para sustituir la recaudación fiscal. Que no se suba la energía como se ha estado haciendo para recaudar fiscalmente. Que no se use la gasolina para recaudación fiscal. Ese acuerdo debe estar aparte. Deben ser empresas que se manejen con autonomía y fuera del presupuesto, para evitar que cuando se autoriza un ingreso no se sube un punto en la red o tal o tal y se le suben los precios y se tiene esa recaudación.

Por último, les quiero decir aquí, como hay varias cosas que han tenido que ver. Lo que dicen los Estados Unidos dicen: vaya a América. Compra en América. El ministro Sebastián, de la industria española dice: “ya hay algo que nuestros senadores pueden hacer por su país, que es apostar por España, por nuestros productos, nuestra industria y nuestros servicios”. Apostar por nosotros mismos. Está empezando a haber un nacionalismo económico para el consumo de Estados Unidos. Ojalá y para nosotros no sea “sell-México”, “vendamos México”.

Le estoy dejando, por favor, al Legislativo, información sobre lo que es la competencia a la que se refería el presidente de la Comisión. Aquí señala que las razones principales más problemáticas, factores de México, es ineficiencia de la burocracia gubernamental, primero, 18 por ciento; corrupción; inadecuada infraestructura, regulaciones restrictivas, regulaciones de impuestos, acceso al financiamiento, tax raise, crime, crimen y robo, inadecuada educación de la fuerza de tarea.

Les dejo esto que es del foro. Nos tiene en lugar 60. No es tampoco la ley de Dios, pues porque en primer lugar está Estados Unidos, ya sabemos que no es el más competitivo del mundo, pues nos están llenando de productos por todos lados.

Les dejo, por favor, la información esta, y les agradezco mucho su atención, el tiempo y la invitación.

http://www.senado.gob.mx/content/sp/compare/comunica/esteno3.doc

4 de febrero de 2009

Obama pone límite al sueldo de los ejecutivos de Wall Street

Diario El Pais, España. Nota de Antonio Caño - Washington - 05/02/2009

En una drástica intervención por parte del Estado en la gestión privada del sistema financiero, el presidente de EE UU, Barack Obama, impuso ayer un límite de 500.000 dólares (unos 386.000 euros) al salario total que pueden recibir al año los ejecutivos, así como otras fuertes restricciones en sus beneficios y gastos. El objetivo de esta medida, que irrita a Wall Street y afecta a la línea medular de la mayor potencia capitalista, es devolver la confianza de los inversores y del público en los bancos, como base sustancial para relanzar la economía.

Obama aseguró que ésta no es una acción indiscriminada contra la persecución de la riqueza, sino un intento de poner orden en una industria que había perdido la perspectiva y se había convertido en un escándalo nacional. "Esto es América", dijo el presidente. "No menospreciamos la riqueza. No castigamos a nadie por conseguir el éxito, y creemos que el éxito debe ser premiado. Pero lo que irrita justamente a los ciudadanos es que los ejecutivos sean premiados por su fracaso. Especialmente cuando esos premios están subsidiados por los contribuyentes estadounidenses".

Según las normas aprobadas ayer por el Departamento del Tesoro, los ejecutivos de todos los bancos, aseguradoras, bancos de inversiones y otras instituciones del sistema financiero que están recibiendo dinero del Estado de forma extraordinaria (que incluye también a Bank of America, Citibank o AIG), tendrán que recortar sus ingresos al medio millón de dólares año, incluidos salarios, incentivos u otras formas de pago directo o en especies por parte de su compañía.

Si la firma afectada quiere retribuirles por encima de esa suma -que resulta una insignificancia en el contexto de lo que los altos ejecutivos ganan en este país-, sólo podrá hacerlo mediante acciones que los beneficiados no podrán cobrar hasta que la empresa haya devuelto al Estado el dinero recibido como ayuda.

Entre otras medidas, las nuevas normas ponen fin a lo que se denominan paracaídas dorados, las grandes compensaciones que los ejecutivos reciben al dejar sus cargos. A partir de ahora, las instituciones que reciban dinero público sólo podrán pagarles un máximo de un sueldo anual.

Otros gastos que los ejecutivos realizan actualmente en conceptos como el uso de aviones privados, mobiliario, conferencias, vestimenta, actos sociales y cosas similares, deberán ser comunicados previamente al consejo de administración de la empresa y, en última instancia, al Tesoro.

Estas reglas afectan sólo a las empresas que están recibiendo fondos de los paquetes especiales de ayuda aprobados en los últimos meses, que son casi la mayoría. En el futuro se ampliarán a cualquier firma que cuente en algún momento con asistencia estatal en cualquier programa regular. Y a más largo plazo, se encarga al Departamento del Tesoro negociar con los accionistas y directivos de las empresas, así como con una representación de los clientes, un nuevo y más estricto marco de remuneraciones a los futuros ejecutivos.

"Para restaurar el orden en el sistema financiero, tenemos que restaurar la confianza. Y para restaurar la confianza tenemos que asegurarnos que el dinero de los contribuyentes no está subsidiando las compensaciones excesivas de Wall Street", dijo Obama.

El presidente había exteriorizado su irritación la pasada semana al conocerse que los ejecutivos de las empresas financieras se habían repartido el año pasado primas que rondan los 20.000 millones de dólares (unos 15.000 millones de euros). "Es el colmo de la irresponsabilidad, es vergonzoso", manifestó entonces Obama. Esa noticia, unida a otras que han dado cuenta en los últimos días de que los ejecutivos siguen gastando sumas millonarias en carísimas reuniones en Bahamas o en lujosas renovaciones de sus oficinas, han creado una sensación de alarma y repudio sobre la forma en que se están empleando los 700.000 millones de dólares (más de medio billón de euros) aprobados el año pasado para el rescate del sistema financiero.

La mitad de ese dinero está ya gastada. Antes de emplear la otra mitad -y nuevas partidas que quizá sea necesario aprobar en el futuro-, el secretario del Tesoro, Tim Geithner, presentará la próxima semana otras medidas para aumentar la transparencia del gasto y un mayor control estatal.

La oposición conservadora, consciente de que esta política encuentra un enorme eco popular, ha reaccionado con prudencia. Pero expertos en Wall Street advierten que maniatar a las empresas no es el mejor camino para conseguir la recuperación del sistema financiero. El límite a los salarios, particularmente, puede provocar una huida masiva de ejecutivos hacia otros sectores.

El límite de 500.000 dólares es superior al que pedían algunos congresistas demócratas (sugerían igualarlo al salario anual del presidente de la nación: 400.000 dólares), pero resulta inferior a lo que cualquier ejecutivo percibe habitualmente en este país.

El consejero delegado de AIG, por citar una de las compañías afectadas por las nuevas medidas, ingresa cada año cerca de 11 millones de dólares, de los cuales casi cinco millones son como salario y primas. El máximo ejecutivo de Bank of America gana 20 millones de dólares anuales, de los que cerca de seis millones son como salario. El de Citigroup supera los tres millones de dólares como salario e incentivos.

Hay ejecutivos que perciben anualmente sumas todavía mucho mayores si se les añade lo que cobran en acciones, como los consejeros delegados de American Express (25 millones de dólares) o Capital One (73 millones). Fuera del sector financiero, el consejero delegado de General Motors, que también recibe ayuda pública, gana 1.600.000 dólares anuales como salario y 20 millones si se añaden las acciones. Cantidades similares o superiores se manejan en los sectores de las nuevas tecnologías, comunicación y otros muchos.

Estas cifras no causaban mayor escándalo cuando la economía permitía, proporcionalmente, beneficios para todos. Pero ahora, como ayer dijo Obama, "la crisis se convertirá en una catástrofe" si no se actúa con rapidez.

El presidente aprovechó su comparecencia de ayer para insistir en que el Senado debe aprobar cuanto antes el plan de estímulo económico que está debatiendo, incluso aunque no sea el mejor posible. "Ningún plan es perfecto", admitió, "pero no permitamos que lo perfecto se convierta en enemigo de lo esencial". La Casa Blanca no cuenta aún con los votos suficientes para aprobarlo de inmediato, y la negociación para encontrar un proyecto que satisfaga a todos se está prolongando y complicando con posibles consecuencias para la economía y para el crédito del presidente.

El segundo objetivo conseguido por Obama con su iniciativa sobre el sistema financiero ha sido el de dejar atrás la polémica por la dimisión de dos altos cargos, ambos por retrasos en sus pagos de impuestos. Obama contuvo en gran medida los efectos de esa tormenta al reconocer su error el martes en todas las televisiones. "Cometí un error, me equivoqué y asumo la plena responsabilidad por ello", declaró. Hacía años que no se escuchaba algo así en el Despacho Oval.

Pero el Gabinete no está aún completo ni el proceso de confirmaciones en el Senado ha concluido. Todavía pueden surgir más impagos de Hacienda o más dudas sobre los nominados. Ejemplo: hoy mismo, la inexperiencia de Leon Panetta para ser jefe de la CIA.


Principales afectados
- Bank of America. El consejero delegado, Kenneth D. Lewis, ganó en 2007 cerca de 20 millones de dólares (5,75 millones en salario y primas; el resto en acciones, opciones y retribuciones como fondos de pensiones).

- Citigroup. Vikram Pandit, 3,1 millones de dólares (250.000 es el salario base y el resto, en acciones).

- General Motors. Richard Wagoner, unos 20 millones (1,6 millones en salario).

- AIG. Martin J. Sullivan, que fue consejero delegado en 2007, ingresó 11 millones.

- American Express. Kenneth I. Chenault cobró 25 millones, acciones incluidas.

- Capital One. Richard Fairbank, 73 millones.

TOMADO DE: http://www.elpais.com/articulo/internacional/Obama/pone/limite/sueldo/ejecutivos/Wall/Street/elpepiint/20090205elpepiint_2/Tes

31 de enero de 2009

Denise Dresser en: México ante la Crisis ¿Que hacer para crecer?

Participación de la doctora del Instituto Tecnológico Autónomo de México, Denise Dresser, en el Foro del Senado Méxicano del pasado jueves 29 de Enero del 2009.

Gracias. Es un gran placer estar aquí como académica, como ciudadana, como mujer, lamentablemente la única invitada a este foro.

México es un país privilegiado. Tiene una ubicación geográfica extraordinaria y cuenta con grandes riquezas naturales. Está poblado por millones de personas talentosas y trabajadoras. Pero a pesar de ello la pregunta perenne sigue siendo: ¿Por qué no crecemos a la velocidad que podríamos y deberíamos? ¿Por qué seguimos discutiendo este tema año tras año, foro tras foro?

Aventuro algunas respuestas y les pediría que me acompañaran en un ejercicio intelectual recordando aquel famoso libro de madame Calderón de la Barca, llamado La vida en México, escrito en el siglo XVII, en el cual intenta describir las principales características del país.

Si madame Calderón de la Barca escribiera su famoso libro hoy tendría que cambiarle el título a Oligopolilandia porque desde el primer momento en el que pisara el país se enfrentaría a los síntomas de una economía política disfuncional que la crisis tan sólo agrava.

Aterrizaría en uno de los aeropuertos más caros del mundo, se vería asediada por maleteros que controlan el servicio, tomaría un taxi de una compañía que se ha autodecretado un aumento del 30 por ciento, ante el pasmo de las autoridades y si tuviera que cargar gasolina, podría hacerlo tan sólo en Pemex.

En el hotel habría 75 por ciento de probabilidades de que consumiera una tortilla vendida por un solo distribuidor; y si se enfermara del estómago y necesitara ir a una farmacia descubriría que las medicinas ahí cuestan más que en muchas partes del mundo. Y si le hablara a su esposo de larga distancia para quejarse de la situación pagaría entre las tarifas más elevadas de la OCDE. Y si prendiera la televisión para distraerse ante el mal rato, descubriría que sólo existen dos cadenas.

Para entender la situación en la que se encuentra tendría que recordar lo que dijo Guillermo Ortiz hace unos días: "no hemos creado las condiciones para que los recursos se usen de manera eficiente", o tendría que leer el libro Good Capitalism, Bad Capitalism, que explica por qué algunos países prosperan y otros se estancan; por qué algunos promueven la equidad y otros no logran hacerlo.

La respuesta se halla en la mezcla correcta de Estado y mercado; de regulación e innovación.
Y hoy México es un ejemplo clásico de lo que el premio Nobel de Economía, Joseph E. Stiglitz, llama "una mala encarnación del capitalismo", el capitalismo de cuate, honey capitalism, el capitalismo de cómplices, el capitalismo que no se basa en la competencia o en la innovación, sino en su obstaculización.

Ese andamiaje de privilegios y de posiciones dominantes y nudos sindicales en sectores cruciales para el desarrollo de cualquier país, y México no es la excepción.
¿Cuáles son esos sectores? Telecomunicaciones, servicios financieros, transporte, energía. Nudos que aprisionan a la economía y la vuelven ineficiente. Una mezcla de capitalismo de Estado y capitalismo oligárquico.

Hoy México, inmerso en esta crisis, está aún lejos de acceder a ese capitalismo exitoso, dinámico, democrático, donde el Estado no protege privilegios, no defiende cotos, no elige ganadores, no permite la perpetuación de un pequeño grupo de oligarcas con el poder de vetar las reformas que los perjudican. Ese capitalismo abierto donde las autoridades crean condiciones para los mercados abiertos, competitivos, innovadores que proveen mejores productos a precios más baratos para los consumidores, para los ciudadanos.

Y hoy México, lamentablemente, carga con los resultados de esfuerzos fallidos por modernizar esta economía durante los últimos 20 años. Las reformas de los ochenta y noventa entrañaron la privatización, la liberalización comercial, pero esas reformas no produjeron una economía dinámica de mercado, con regulación gubernamental eficaz, capaz de crear mercados funcionales y competitivos, porque en vez de transparencia y reglas claras prevaleció la discrecionalidad entre los empresarios que se beneficiaron de las privatizaciones y los funcionarios del gobierno encargados de regularlos.

Las declaraciones de Agustín Carstens, el martes pasado, en torno a la necesidad de combatir los monopolios en telefonía son bienvenidas. Lamentablemente se dan 18 años tarde y ahí están los resultados: una economía que no crece lo suficiente; una elite empresarial que no compite lo suficiente, un modelo económico que concentra la riqueza y distribuye mal la que hay.

México está atrapado por una red intrincada de privilegios y vetos empresariales y posiciones dominantes que inhiben un terreno más nivelado de juego. Una red que opera a base de favores y concesiones y protección regulatoria que el gobierno ofrece y los miembros de la cúpula empresarial de este país exigen para invertir.
¿Quién? Alguien como el dueño de una distribuidora de maíz o el concesionario de una carretera privada o el comprador de un banco rescatado por el Fobaproa o el principal accionista de Telmex o el operador de un Afore.

Estos actores capturan rentas a través de la explotación o la manipulación del entorno económico en vez de generar ganancias legítimas a través de la innovación y la creación de riqueza.

Y los consumidores, los ciudadanos de México contribuyen a la fortuna de los rentistas cada vez que pagan la cuenta telefónica, la conexión a Internet, la cuota en la carretera, la tortilla a un precio fijo, la comisión de las Afore, la comisión por una tarjeta de crédito; ejemplo tras ejemplo de rentas extraídas a través de la manipulación de los mercados. Y el rentismo acentúa la desigualdad, produce costos sociales, disminuye la productividad, aumenta los costos de transacción en una economía que para competir globalmente necesita disminuirlos.

Y para extraer esas rentas, esos jugadores dominantes, han erigido altas barreras de entrada a nuevos jugadores, creando así cuellos de botella que inhiben el crecimiento de México en un mundo cada vez más globalizado, y la concentración de la riqueza y el poder económico en esos jugadores dominantes ¿en qué se traduce? En ventajas injustas, en captura regulatoria, en políticas públicas que favorecen intereses particulares. Pero, peor aún, convierte a los representantes del interés público, a muchos de los diputados y los senadores sentados aquí, en empleados de los intereses atrincherados. Convierte al gobierno en empleado de las personas más poderosas del país y lleva a las siguientes preguntas:

¿Quién gobierna en México, el Senado de la República o Ricardo Salinas Pliego, cuando logra controlar los vericuetos del proceso legislativo, como lo hizo en el tema de los corresponsales bancarios? ¿Quién gobierna en México, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes o UNEFON, la Comisión Nacional Bancaria o los bancos que se rehusan a cumplir con las obligaciones de transparencia que la ley les exige?

¿Quién gobierna en México, la Secretaría de Educación Pública o Elba Esther Gordillo, la Comisión Federal de Competencia o Carlos Slim, Pemex o Carlos Romero Deschamps, ustedes o una serie de intereses que no logran contener? Porque ante los vacíos de autoridad y la captura regulatoria y las decisiones de política pública que benefician a una minoría, la respuesta parece obvia.

México padece lo que algunos llaman "un Estado dentro del Estado", o lo que otros denominan "una economía sin un gobierno capaz de regularla de manera eficaz". Eso, y no la caída en la producción petrolera es lo que condena a México al subdesempeño crónico. Y una y otra vez el debate en este país sobre cómo promover el crecimiento y cómo fomentar la inversión y cómo generar el empleo se encuentra fuera de foco.

El gobierno piensa que para lograr esos objetivos basta con tenderle la mano al sector privado, para que invierta bajo cualquier condición, y el sector privado, por su parte, piensa que es la panacea que se le permita participar; por ejemplo, en el sector petrolero.

Pero ésa es sólo una solución parcial a un problema mucho más profundo, el meollo detrás de la mediocridad económica de México se encuentra en su estructura económica y en las reglas del juego político que la apuntalan; una estructura demasiado pesada en la punta de la pirámide, una estructura oligopolizada, donde unos cuantos se dedican a la extracción de rentas, una estructura de complicidades y colusiones que el gobierno permite y del cual también se beneficia.

Y claro, muchos de los miembros del gabinete de Felipe Calderón, muchos de los presentes en este foro hablarán del crecimiento como prioridad central; pero más bien, lo perciben como variable residual, más bien parecería que busca ?y duele reconocerlo como ciudadana? asegurar un grado mínimo de avance para mantener la paz social, pero sin alterar la correlación de fuerzas existentes, sin cambiar la estructura económica de una manera fundamental.

Y el problema surge cuando ese modelo que hemos construido comienza a crear monstruos, cuando ese apoyo gubernamental, a ciertos grupos y ciertas personas produce monopolios, duopolios, oligopolios y sindicatos rapaces que ya no pueden ser controlados, cuando las criaturas del Estado, como las llama Moisés Naím, el editor de la revista Foreing Policy, amenazan con devorar a ese Estado.

Sólo así se entiende la devolución gubernamental de 550 millones de dólares a Ricardo Salinas Pliego por intereses supuestamente mal cobrados un día antes del fin del sexenio de Vicente Fox, devolución otorgada por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.

Sólo así se entiende el comunicado lamentable de la SCT, hace un año, celebrando la alianza entre Telemundo y Televisa, cuando en realidad revelaba una claudicación gubernamental ante la posibilidad de una tercera cadena de televisión.

Sólo así se entiende que nadie en este país levante un dedo para sancionar a Televisión Azteca cuando viola la ley, al rehusarse a transmitir los spot del IFE o se apropia del cerro del Chiquihuite.

Sólo así se entiende la posposición ad infinitum en el Senado de la República de una nueva ley de medios para promover la competencia en el sector.

Sólo así se comprende que la reforma a Pemex deje sin tocar el asunto del sindicato.

Sólo así se entiende la posibilidad de darle entrada a Carlos Slim a la televisión sin obligarlo a cumplir con las condiciones de su concesión original, síntomas de un gobierno ineficaz, síntomas de un gobierno doblegado; con efectos cada vez más obvios y cada vez más onerosos que la crisis pone en evidencia porque no logramos reformarnos a tiempo.

Mucha riqueza, pocos beneficiarios, crecimiento estancado, país aletargado, intereses atrincherados, reformas diluidas, poca competencia, baja competitividad, poder concentrado, democracia puesta en jaque.

Un gobierno que en lugar de domesticar a las criaturas que ha creado, ahora vive aterrorizado por ellas.

¿Y cuáles son las consecuencias de este mal capitalismo mexicano, donde las élites tradicionales son fuertes, la gobernabilidad democrática es poco eficaz, los partidos políticos tienden a estar capturados, las reformas económicas tienden a ser minimalistas?

El incrementalismo de la política pública en México se explica por el poder de veto que tienen aquellos que aseguran la perpetuación de sus intereses.

Si ustedes verdaderamente quieren que México crezca, tendrán que crear la capacidad de regular y reformar en nombre del interés público. Tendrán que mandar señales inequívocas de cómo van a desactivar esos centros de veto que están bloqueando el crecimiento económico y la consolidación democrática.

¿Y de quiénes estamos hablando aquí? Tienen nombre y apellido, los monopolistas abusivos y los sindicatos rapaces, y las televisoras chantajistas, y los empresarios privilegiados y sus aliados en el gobierno.

Si ustedes verdaderamente quieren que México prospere, tendrán que tomar decisiones que desaten el dinamismo económico, que fortalezcan la capacidad regulatoria del Estado y contribuyan a crear mercados que promuevan la competencia y gracias a ellos aumenten la competitividad. En pocas palabras, usar al Estado para contener a aquellos con más poder que el gobierno, con más peso que el electorado, con más intereses que el interés público.

¿Quieren medidas específicas? Se las doy. Los exhorto a leer textos tan incluyentes como: el reporte sobre el crecimiento, el poder de la productividad. A estar conscientes de todo lo que un país interesado en crecer y competir debe hacer para lograrlo.

A saber que ellos requiere una economía capaz de producir bienes y servicios de tal manera que los trabajadores puedan ganar más y más. A entender que ello se basa en la expansión rápida del conocimiento y la innovación. En nuevas formas de hacer cosas y mejorarlas. En técnicas que aumentan la productividad de manera constante. A reconocer que las economías dinámicas suelen ser aquellas capaces de promover la competencia y reducir las barreras de entrada a nuevos jugadores. A entender que es tarea del gobierno a través de la regulación adecuada crear un entorno en el cual las empresas se vean presionadas por sus competidores para innovar y reducir precios y pasar esos beneficios a los consumidores a comprender que si eso no ocurre nadie tiene incentivos para innovar; en lugar de ser motores del crecimiento las empresas protegidas o monopólicas terminan estrangulándolo.

¿Y cómo empezar a empujar eso? Con una tercera cadena de televisión abierta, con el fomento a la competencia en banda ancha usando, por ejemplo, la red de la Comisión Federal de Electricidad.

Con el fortalecimiento de los órganos regulatorios, con sanciones a quienes violen los términos de su concesión, con la creación de mercados funcionales como el que se logró con las aerolíneas de bajo costo, con medidas que empiecen a desmantelar esos cuellos de botella y a domesticar a esas criaturas del Estado.

La respuesta, como dijo Ricardo Lagos el martes, en el fondo es política; no económica. Tiene que ver con la inauguración de un nuevo tipo de relación entre el Estado, el mercado y los ciudadanos de este país.

Porque si la clase política de México, sentada aquí en primera fila de esta foro, no logra construir los cimientos del capitalismo democrático, condenará a México al subdesempeño crónico, a ser un terreno fértil para los movimientos en contra de las instituciones, condenará al país a cojear de lado, saboteado por instituciones políticas que no logra remodelar monopolios públicos y privados, que no logra desmantelar estructuras corporativas, que no logra democratizar.

Y será lo que el presidente Felipe Calderón llama "un país de ganadores", pero un país en el que siempre ganan los mismos, un lugar en que las grandes fortunas empresariales se construyen a base de la protección política y no de la innovación empresarial.

Un lugar en que el crecimiento económico ha sido mucho menos en la última década que en el resto de América Latina debido a esos cuellos de botella que los oligopolistas han diseñado y sus amigos en el gobierno les han permitido defender.

Un lugar en donde las penurias que la señora Calderón de la Barca enfrentó con los aeropuertos y los maleteros y los taxis y las gasolineras y la telefonía y la televisión ?entre tantos sectores más? son las mismas penurias que padecen millones de mexicanos, más.

Ese consumidor, ese ciudadano sin voz, sin alternativa, sin protección, ese hombre invisible, esa mujer sin rostro, esa persona que paga mes tras mes tarifas telefónicas más altas que casi en cualquier parte del mundo, es estudiante que paga mes tras mes una cuenta de Internet superior a la de sus contrapartes en América del Norte.

Esa compañía que paga mes con mes servicios de telecomunicaciones, que elevan sus gastos de operación y reducen sus ganancias, miles de personas con comisiones por servicios financieros que no logran entender, con cobros inusitados que nadie puede explicar, parados en la cola de los bancos, ahí varados, ahí desprotegidos, ahí sin opciones, ahí afuera, víctimas de un sistema económico disfuncional, institucionalizado por una clase política que aplaude la aprobación de reformas que no atacan el corazón del problema, presidentes y secretarios de Estado, y diputados y senadores y empresarios que celebran una y otra vez el consenso para no cambiar.
Y aunque se agradece que este foro acepte la magnitud de la crisis, si de aquí no surgen medidas concretas para mirar más allá de la coyuntura, revelará nuevamente nuestra incapacidad para encarar honestamente los problemas que México viene arrastrando desde hace décadas.

Revelará la pretensión de los sentados aquí, a proponer reformas aisladas, anunciar medidas cortoplacistas, a eludir las distorsiones del sistema económico, a instrumentar políticas públicas a pedacitos para llegar a acuerdos que tan sólo perpetúan el statu quo.

Y con esto termino. Mientras allá afuera la realidad acecha a golpes de 327 mil despedidos, crecimiento negativo, el lugar 60 de 134 en el Índice Global de Competitividad y una nación que dice reformarse mientras evita hacerlo.

México no crece por la forma en la cual se usa y se ejerce y se comparte el poder, ni más ni menos, por las reglas discrecionales y politizadas que rigen al capitalismo de cuates, por la supervivencia de las estructuras corporativas que el gobierno creó y sigue financiando, por un modelo económico que canaliza las rentas del petróleo a demasiadas clientelas, por un sistema político que funciona muy bien para sus partidos, pero muy mal para sus ciudadanos.

Un sistema de extracción sin representación, creando así un país poblado por personas obligadas a diluir la esperanza, a encoger las expectativas, a cruzar la frontera al ritmo de 400 mil personas al año en busca de la movilidad social que no encuentran en su propio país, obligados a vivir con la palma extendida, esperando la próxima dádiva del próximo político, obligados a marchar en las calles, porque piensan que nadie en el gobierno los escucha, a desconfiar de las instituciones, a presenciar la muerte común de los sueños, porque México avanza a la velocidad que podría y debería, que podría y debería. Muchas gracias.

13 de mayo de 2008

FOROS DE DEBATE SOBRE LA REFORMA ENERGÉTICA. Calendario

Este calendario de eventos de consulta y diálogo es la oportunidad única de "re-encauzar" un proceso de definiciones sustantivas de las políticas de desarrollo y a la normalización de la incipiente democratización en México. Lo otro representa escalar la irritación popular e incitar a la violencia.

Con estos eventos se recuperó un espacio de participación de la sociedad y se acotó la discrecionalidad de los "representantes populares". Ahora habrá que ver que prive la inteligencia y la sensibilidad por encima del empecinamiento, la ambición y la partidocracia imperante.

Con oir y reflexionar con la sociedad mexicana, los próximos 17 y 22 de Julio, nuestros diputados y senadores de conjunto con el ejecutivo habrán se comprometerse a re-componer sus posturas en los mejores términos del interés nacional. Lo contrario debe estimarse retrógrada y riesgoso.

Por ejemplo: ¿Se logrará el consenso para ir al referendum popular con las conclusiones del debate?

Si se trajera a la memoria al más autoritario de nuestros personajes, Dn. Porfirio Díaz, valdría la pena re-preguntarse sí: ¿por fín México está listo para gobernarse?

 

CALENDARIO DE FOROS DE DEBATE

SOBRE LA REFORMA ENERGÉTICA

Tema / Fecha
Los principios que deben regir la Reforma Energética en
México (1)
Martes 13 de Mayo
Los principios que deben regir la Reforma Energética en
México (2)
Jueves 15 de Mayo
Análisis constitucional de las Iniciativas de Reforma
Energética (1)
Martes 20 de Mayo
Análisis constitucional de las Iniciativas de Reforma
Energética (2)
Jueves 22 de Mayo
Transición y seguridad energéticas

Martes 27 de Mayo
Importancia del sector energético en el desarrollo nacional
y regional
Jueves 29 de Mayo
Destino de la renta petrolera de México Lunes 2 de junio
Exploración, explotación y restitución de reservas
petroleras
Martes 3 de Junio
Yacimientos transfronterizos: negociación, exploración y
explotación
Jueves 5 de Junio
Autosuficiencia de petrolíferos: refinación de petróleo

Martes 10 de Junio
Política e instrumentos para impulsar la industria
petroquímica
Jueves 12 de Junio
Transporte, almacenamiento y distribución
de hidrocarburos y derivados
Martes 17 de Junio
Órganos reguladores de la actividad petrolera y energética

Jueves 19 de unio
Relaciones con compañías extranjeras y jurisdicción de
tribunales extranacionales
Lunes 23 de Junio
Régimen fiscal de Petróleos Mexicanos

Martes 24 de Junio
Situación financiera y presupuestal de Petróleos
Mexicanos: vías para mejorarla
Jueves 26 de junio
Tecnología e investigación científica en el campo petrolero

Martes 1 de Julio
Organización y administración de Petróleos Mexicanos

Jueves 3 de Julio
Adquisiciones, contratos y obras públicas de Petróleos
Mexicanos
Martes 8 de Julio
Política e instrumentos para impulsar la industria nacional
relacionada con el sector petrolero (proveeduría y
construcción)
Jueves 10 de Julio
Transparencia, rendición de cuentas y combate a la
corrupción en Petróleos Mexicanos
Martes 15 de Julio
Debate entre legisladores sobre la Reforma Energética (1) Jueves 17 de Julio
Debate entre legisladores sobre la Reforma Energética (2) Martes 22 de Julio

16 de abril de 2008

Autodidactismo

Certificacion profesional,responsabilidad y compromiso.

Si bien acreditar nuevas competencias y actualizar habilidades en el ejercicio profesional son necesarias frente al mercado de trabajo cada vez mas competido. Cierto es, tambien que un profesional, y de la Economia particularmente, siempre debe ser un fiel estudioso de su sociedad y evolucion si realmente quiere incidir responsablemnte en su desenvolvimiento, y mas aun, si pretende aportar en su mejora. La maestria en la ejecucion del quehacer hace al profesional, no los titulos. Por eso es interesante reflexionar en la narracion que presentre el maestro Zuñiga.

José Alvarado y el autodidactismo
Guillermo H. Zúñiga Martínez

Transcurría el año de 1972. Tenía que viajar a Monterrey. El motivo consistía en difundir las ediciones del INJUVE. “-Vete en tren -me dijo el sub-Director administrativo del instituto-, porque para avión no hay, o si prefieres viaja por carretera.” Acepté ir a la estación de Buenavista en el Distrito Federal, para comprar el pasaje y desplazarme en ferrocarril. Recuerdo que partía a las 20:30 horas; con el estimado y formidable cantante y guitarrista José Luis López Contreras -quien me acompañaba para promover la lectura entre las nuevas generaciones de regiomontanos-, llegamos casi barriéndonos para abordarlo.

Una vez instalados, decidimos ir a cenar algo al vagón destinado para comedor y bar; también era un lugar para fumar, lo que en aquella época hacían con libertad hombres y mujeres, porque ahora, con la Ley Antitabaco, está prohibido hacerlo en locales cerrados. Pedimos un emparedado y un refresco. De repente fijé los ojos en un ser humano que me llamó la atención, quería saber quién era, de quién se trataba, hasta que identifiqué su imagen con la fotografía que publicaba en sus artículos semanales la extraordinaria revista Siempre! que dirigió, durante mucho tiempo, el respetado Jefe José Pagés Llergo, periodista formidable, quien logró reunir a verdaderos talentos que utilizaban su pluma para analizar los problemas nacionales e internacionales; era una delicia leerlos y releerlos cada ocho días. Me dije: “Este señor es José Alvarado” y entonces hice lo posible por entablar diálogo con él. Iba solo y en su mano sostenía un vaso con un líquido que a lo lejos se apreciaba era una “cuba”, la que apuró y fue cuando me atreví a saludarlo para presentarle mi respeto.

“¿Me puedo sentar junto a usted, maestro?” “¿-Porqué me llama usted así, joven?” “Porque es lo que me parece cuando escribe; cada artículo suyo es un compendio de enseñanzas para quienes somos aficionados a la redacción de artículos y cuentos”. El hombre de Lampazos, Nuevo León, donde nació en el año de 1911, me expresó secamente: “-Gracias” y en ese instante, de manera titubeante, le invité otra cuba. “-La acepto” -Afirmó. Pedí le sirvieran al distinguido intelectual mexicano, y le comenté: “-Fíjese usted que aún recuerdo el editorial que tituló “Los Huevos Rancheros y la Política”. El escritor sonrió y me explicó: "Lo hice con gusto, porque en los restaurantes, principalmente del Distrito Federal, casi todos los días se reúnen los hombres públicos para intercambiar juicios, ideas, conceptos; construyen y destruyen la república, generalmente después de haber saboreado unos huevos rancheros”. Ya con cierta camaradería, quise plantearle un dato que me habían transmitido y que no es común en la vida cotidiana. “¿Le puedo inquirir sobre algo personal?” “-Hágalo, con confianza” –respondió, y entonces le interrogué: “¿Es verdad que usted fue Rector de la Universidad de Nuevo León, sin haber acreditado sus estudios con un título?” Entonces me comentó: “Es correcto, pero le quiero decir algo, los conocimientos y la inteligencia no los garantiza un papel; y le apunto algo más, mi caso es el único que registra la historia de la universidad de mi Estado natal. Yo asistí a la facultad de leyes algún tiempo, pero después abracé la carrera de periodista y me dediqué a estudiar por mí mismo, así es que lo que me ha preguntado es totalmente cierto”.

En Nuevo León, especialmente en Monterrey, los ciudadanos tienen gran reconocimiento por José Alvarado; en las páginas de la historia local se le recuerda como excelente rector, porque supo tratar a sus compañeros catedráticos e investigadores con sentido humano; irradiaba comprensión y sabiduría con los trabajadores de base; además, fue para ellos un amigo afectuoso, condescendiente, así es que cuando estuvo al frente de esa institución educativa, la universidad vivió una de sus mejores etapas en productividad, investigación y difusión cultural.

Un ciudadano sin título pero con sabiduría profunda dirigió muy bien los destinos de la máxima casa de estudios de la Sultana del Norte, lo cual significa que en la sociedad mexicana, como en otras latitudes, existen personas que cuentan con preparación envidiable, son inteligentes, sensibles y cultas, sin necesidad de un título universitario, por lo que es incorrecto generalizar en el sentido de que solamente saben los que poseen pergaminos y grados académicos. Eso sólo lo afirman quienes creen que el prestigio se logra por los documentos que cuelgan en las paredes de sus oficinas y domicilios.

Por otra parte, craso error sería negar la trascendencia de las universidades; abundo, deben ser cada día más representativas y ligarse a las necesidades del pueblo y a las exigencias de su desarrollo, pero también es cardinal buscar nuevas vías para acercar técnica, ciencia y cultura a la población adulta marginada.

Lo importante es que el autodidactismo y la autorresponsabilidad en el estudio sean fuertes, vigorosos y alcancen la sistematización necesaria para convertir en hábito el deseo perenne de ser mejores cada día.

ghector42@hotmail.com

zmgh1@yahoo.com.mx

4 de abril de 2008

Carta abierta de una joven Economista

Valiente e innovadora la manifestacion publica de una joven economista que, ante la adversidad de no lograr emplearse, se crece y exige publicamente su derecho a una oportunidad con la dignidad de quien tiene algo que ofrecer a cambio del salario.

Como ella, son muchos los profesionistas que no acceden a un empleo digno ante la devastacion de la economia nacional; misma que "al grito de salvese el que pueda" y por la via de sacrificio al salario, gobierno y empresas llevan años pretendiendo alcanzar "la competitividad global".

Sin duda esta joven profesionista tiene ya una oportunidad esperandole en otra region, incluso fuera del pais; en donde el empleo de los mejores profesionistas es una prioridad que contribuye a fortalecer al mercado interno incrementando la produccion y el valor agregado.



¿Sirve el título universitario para encontrar trabajo en Xalapa?
Recién egresada de la Universidad comparte su odisea con los empleadores. Al fracasar, pregunta si alguien necesita una economista eficiente, responsable y capaz; ella está disponible


Apreciable Director Joaquín Rosas Garcés
www.AlCalorPolitico.com

Le envió esta pequeña reflexión acerca de mi búsqueda de empleo en la ciudad de Xalapa, para tratar de concientizar a los empleadores de no poner tantas barreras a los jóvenes recién egresados.

LA ODISEA DE BUSCAR TRABAJO

Hoy me titulé, al fin concluí mis estudios después de 5 años de no dormir, mal comer, entre otras tribulaciones; ya puedo buscar trabajo, ejercer mi carrera, ser autosuficiente y hacer sentir a mis padres orgullosos de que los años de sacrificio para mantenerme en la escuela valieron la pena.

Me despierto temprano, antes que suene la alarma, me baño, me arreglo, y salgo a comprar el periódico, de seguro voy a encontrar un buen puesto. Hojeo el periódico, sólo se publican ventas; pienso que en Internet encontraré algo mejor, al fin que es el primer día de búsqueda. Entro a empleo.gob y no puedo creer lo que veo. “Solicito asistente administrativo, bachillerato, $4,000 al mes”, “Solicito auxiliar administrativo, licenciatura en áreas administrativas, $3,500 al mes”, mi cabeza no alcanza a comprender esta situación, de modo que entre más estudios menos oportunidades de trabajo y menor sueldo.

Decido seguir con mi búsqueda mañana, por lo mientras reviso en internet computrabajo y occmundial, encuentro varias ofertas tales como, Ejecutivo de ventas, Supervisor de ventas, Gerente Comercial, resumiendo sólo vendedores, al parecer Xalapa es la capital de las ventas, espero que mañana aparezca algo mejor.

Este es mi segundo día de búsqueda, vuelvo a comprar el periódico, mayoría ventas u oficios. Reviso las páginas de Internet y encuentro una vacante muy interesante, “solicito analista financiero…”, esa es mi área, “….para elaboración de proyectos de inversión, análisis de información y conocimiento de matemáticas financieras…” ¡yo sé eso! Me preparé 5 años para este puesto, sigo leyendo “…requisitos: licenciatura en carrera administrativa…” esa la tengo, “…25 a 35 años, con 2 a 3 años de experiencia en el área…”, hasta ahí acaba mi ilusión, tengo los conocimientos, pero me falta edad y experiencia, y volvemos a la frase que más repiten los desempleados principiantes, “¿cómo voy a tener experiencia si no me dan trabajo?”, después de 3 entrevistas fallidas en empleos similares confirmo la veracidad de esta pregunta.

Como también sé finanzas públicas, decido probar suerte en el gobierno, voy a dejar mi currículum al ORFIS pero me encuentro con que si no llevo cartas de recomendación importantes no se me considera, qué decepción.

Al fin conseguí una entrevista todo salió bien y hasta van a hacerme un estudio socioeconómico, limpié mi casa, amarré al perro, eché aromatizador en la sala y me encontré con un reclutador corrupto y libidinoso, que me dijo que el único examen válido era el de él y que según tengo unos labios muy besables, lo corrí de mi casa y aún así le dio tiempo de decir que ni me parara por la empresa.

Tengo dos semanas buscando trabajo, la moral por los suelos y ya ni quiero hablar con mis papás porque lo primero que me preguntan es si ya estoy trabajando.

Ayer lunes fui a la feria del empleo, espero tener suerte con algunas solicitudes que presenté, requerían experiencia pero tengo algo de esperanza en que se interesarán. Por lo pronto estoy pensando en buscar empleo en otra ciudad, tal vez irme a Monterrey, Puebla, Guadalajara o la ciudad de México. Me gusta Xalapa, pero aquí no se me ha dado la oportunidad de demostrar mis capacidades.

Tal vez esto suene pesimista pero es la realidad de cada día de muchos jóvenes recién egresados que no contamos con las “palancas” para trabajar en gobierno, ni con la experiencia que solicitan los empleadores privados, sólo requerimos una oportunidad para demostrar que somos capaces de desenvolvernos en un trabajo, que tenemos disposición de aprender y superarnos y podemos aportar ideas nuevas en cualquier lugar en donde se nos brinde la oportunidad de trabajar.

Y aprovechando la buena fe del Director Joaquín Rosas, aprovecho para decir si alguien necesita una economista eficiente, responsable y capaz, quedo a su disposición en mi correo electrónico.

E mail: adi_papillon@hotmail.com

20 de marzo de 2008

El Presidente Calderón en el 70 Aniversario de la Expropiacion Petrolera

Discurso en la Ceremonia Conmemorativa del 70 Aniversario de la Expropiación Petrolera. Paraiso, Tabasco.
Martes, 18 de Marzo


Gracias, muchísimas gracias amigas y amigos petroleros.

Estimado químico Andrés Granier Melo, Gobernador del Estado de Tabasco.

Señor diputado José del Carmen Escayola Camacho, Representante del Congreso del Estado.

Señor Magistrado José Martín Félix García, representante del Tribunal Superior de Justicia del Estado.

Señor Carlos Romero Deschamps, Secretario General del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, gracias por sus palabras.

Apreciadas, apreciados legisladores estatales y federales, diputadas, diputados, senadores, muchísimas gracias por su presencia.

Señor licenciado Francisco Santo Magaña, Presidente Municipal de Paraíso.

Muy estimadas, muy estimados, trabajadoras, trabajadores de Petróleos Mexicanos.


Un día como hoy, hace 70 años, México dio una lección de valentía, de orgullo, de dignidad, de carácter al mundo entero. En pleno ejercicio de nuestra soberanía, el 18 de marzo de 1938, una generación de mexicanos tomó una decisión que transformó al país.

Ante la negativa de las compañías extranjeras a cumplir una resolución de la Suprema Corte de Justicia en favor de los trabajadores, el Presidente Lázaro Cárdenas decretó la expropiación de la industria petrolera.

Desde Tabasco, que es baluarte de nuestra riqueza petrolera y de nuestra historia, hoy rendimos homenaje al liderazgo, al patriotismo y a la visión de futuro del Presidente, el General Lázaro Cárdenas.

Él supo defender el interés superior de la Nación al encabezar, con el apoyo de mujeres y hombres en todo el país, el rescate de este recurso fundamental para los mexicanos.

Todavía están vivas en la memoria popular las palabras que dirigió por radio nacional: Pido a la Nación entera un respaldo moral y material suficiente para llevar a cabo una resolución tan justificada, tan trascendente y tan indispensable.

Y el pueblo de México se movilizó en su apoyo para hacer suyo lo que le pertenece por historia y por derecho.

Hoy, como hace siete décadas, el petróleo es patrimonio de todos los mexicanos, símbolo de nuestra soberanía y emblema de nuestro nacionalismo.

Hoy, como ayer, el petróleo es un insumo estratégico para el desarrollo nacional.

Por eso, en este aniversario tan especial, refrendo ante ustedes que hoy, como hace siete décadas, el petróleo es y seguirá siendo de todos los mexicanos.

Seguiremos ejerciendo plena soberanía sobre nuestros hidrocarburos, así lo quiere el pueblo de México, así lo manda nuestra Constitución y así lo asume plenamente mi Gobierno.

Petróleos Mexicanos no se privatizará.

La historia moderna del país no se explica sin el petróleo en manos de los mexicanos; todos reconocemos el papel estratégico que ha tenido y tiene en el desarrollo nacional, el cual tampoco se hubiera entendido sin el petróleo mexicano.

Este recurso nos dotó de una poderosa palanca para el avance económico y social de la Patria. México cuenta hoy con una gran empresa y con una sólida tradición en la historia petrolera mundial; los ingresos que vienen del petróleo representan casi el 40 por ciento de los ingresos presupuestales totales del país.

Eso ha permitido invertir en escuelas, hospitales, clínicas, carreteras, presas, centrales eléctricas, redes de agua potable, drenaje y electrificación. Ello ha permitido sostener no sólo al Gobierno Federal, sino también es parte medular de los ingresos de los gobiernos estatales y municipales del país.

Desde su surgimiento, Petróleos Mexicanos ha sido una industria generadora de otras industrias. Con vocación de servicio, esta empresa ha sido fundamental para el crecimiento de la planta productiva del país y para el bienestar de las familias mexicanas al ser una de las fuentes de empleo de México.

Detrás de estos logros está la creatividad y el compromiso de los trabajadores petroleros que a lo largo de estos 70 años han sido el motor fundamental de Petróleos Mexicanos.

Nuestra memoria perenne y nuestra gratitud siempre a quienes han ofrendado hasta la vida por esta empresa nacional.

Expreso también mi más sincero reconocimiento a los obreros, a los técnicos, a los ingenieros, mujeres y hombres aquí presentes, y a todos, a todas y todos los que laboran a lo largo y a lo ancho del país, porque se han esforzado para elevar la competitividad y la rentabilidad de esta empresa orgullosamente mexicana.

Reconozco, también la responsabilidad en la defensa de sus agremiados, la responsabilidad con la empresa y con el país, con la cual se ha conducido el sindicato, su dirigencia y su líder Carlos Romero Deschamps.

Como ya se ha dicho aquí, amigas y amigos, hoy, a 70 años de su fundación, Petróleos Mexicanos y el país enfrentan grandes retos.

Las reservas probadas alcanzan para sostener un poco más de nueve años de petróleo al ritmo de producción que tenemos en la actualidad, y siguen disminuyendo dado que nuestra tasa de restitución de reservas de hidrocarburos, que ha mejorado, alcanzó poco más del 50 por ciento.

Nuestra producción de petróleo disminuyó en 300 mil barriles diarios entre 2004 y 2007, y seguirá disminuyendo, dado que nuestros principales yacimientos, y fundamentalmente Cantarell, que llegó a proveer el 62 por ciento del petróleo nacional, está en franca declinación.

Actualmente, cuatro de cada 10 litros de gasolina utilizados en México son importados y se compran en el extranjero a un precio más alto del que se vende aquí a la población nacional, lo cual nos coloca en una grave posición de dependencia con el exterior y no abona ni a nuestra soberanía ni a nuestra seguridad energética.

Estos datos son reflejo de una situación que es imperante cambiar.

Es momento de realizar acciones para seguir transformando a México.

Es tiempo de aprovechar las oportunidades que tenemos frente a nosotros y, al igual que hace 70 años, tomar las decisiones que nos permitan fortalecer a Petróleos Mexicanos y a México.

Los mexicanos queremos un PEMEX fuerte, porque es parte de nuestra historia y porque es fundamental para conducir a México al futuro.

Para avanzar debemos realizar las acciones necesarias para retomar el lugar que nos corresponde como potencia petrolera en el mundo.

Ello implica fortalecer nuestra infraestructura y la capacidad de producción de petrolíferos y combustibles, que hoy es insuficiente para atender la creciente demanda de diversos sectores productivos.

Es necesario que PEMEX ofrezca una mayor provisión, más segura y más eficiente, de insumos energéticos. Esto es indispensable para elevar la productividad y la competitividad de nuestra economía y generar más empleos y mayores ingresos para todas las familias de México.

También exige necesariamente incrementar, y de manera acelerada, nuestras reservas de hidrocarburos, de petróleo y gas, aprovechar hasta la última gota de los recursos que aún tenemos en tierra firme y en aguas someras.

Y, desde luego, ir por el gas y el petróleo que nos pertenecen y que se encuentran más allá de la plataforma continental, en aguas profundas, tal y como lo están haciendo ya otros países.

Por ello, es imperativo fortalecer a Petróleos Mexicanos y mi Gobierno está actuando ya en varios frentes con ese fin.

En primer lugar, en el marco del Programa Nacional de Infraestructura, los sectores público y privado invertiremos más de 500 mil millones de pesos este año para construir las grandes obras que el país necesita, dando especial impulso a proyectos del sector energético.

Tan sólo la inversión impulsada en PEMEX para este año será de 218 mil millones de pesos, 35 por ciento más que el año anterior, 2007.

En Segundo lugar, como ya ha dicho aquí su director, hemos puesto en marcha un esquema que permitirá, finalmente, la reactivación de nuestra industria petroquímica, vamos a asegurar el suministro de materia prima para la petroquímica nacional a precios competitivos, poniendo las condiciones para el desarrollo de una planta que producirá un millón de toneladas de derivados de etileno.

Con ello estaremos en mejores condiciones para atender la demanda de insumos petroquímicos en el país y podremos reducir las importaciones.

En tercer lugar. Queremos un PEMEX más seguro y más eficiente. Hace algunos días presenté a los mexicanos el Programa de Apoyo a la Economía, que como su nombre lo indica, es un programa especial que busca impulsar el crecimiento económico del país, aún a pesar de las condiciones internacionales adversas.

Hoy, ante ustedes trabajadores petroleros, en cumplimiento de uno de los puntos del Programa de Apoyo a la Economía, ratifico que mi Gobierno aumentará en 10 mil millones de pesos, adicionales a lo que ya tenía presupuestado PEMEX, para el mantenimiento y adecuación de los ductos este mismo año.

En cuarto lugar, y como ya lo he señalado, México registra una creciente y peligrosa dependencia del exterior en materia de petrolíferos.

Siendo un país petrolero, importamos 40 por ciento de nuestras gasolinas y las que producimos no alcanzan a cubrir los nuevos estándares nacionales e internacionales en materia ambiental, que tenemos que cumplir, no sólo porque así lo dice la norma, sino porque así lo demanda la salud de millones de mexicanas y de mexicanos, y de nuestros hijos.

Es urgente tomar acciones para reducir esta creciente dependencia. Es por ello, que en este momento giro instrucciones a la Secretaria de Energía y al Director General de Petróleos Mexicanos para que, sin dilación, inicien los estudios y analicen la factibilidad técnica, financiera y logística que nos permita construir una nueva refinería en el territorio nacional.

Una nueva refinería en el territorio nacional, con el fin de disminuir nuestra dependencia energética del exterior. Iniciar los trabajos que nos permitan contar en el futuro cercano con esta nueva refinería, es una buena manera de celebrar el 70 Aniversario de la Expropiación Petrolera.

Lograrla requerirá, como muchos otros desafíos de PEMEX, que cada quien ponga su parte:

El Gobierno, la administración, el sindicato, los trabajadores, para lograr las mejores condiciones económicas, técnicas, financieras, laborales y ambientales, que nos permitan aumentar la capacidad de refinación de PEMEX con esta nueva instalación.

El lograr este conjunto de condiciones, definirá el tamaño y el alcance de este nuevo proyecto.

En este, amigas y amigos, en este como en otros retos, es clave fortalecer a PEMEX y dotarla de mayor capacidad de decisión y recursos.

Es, además, indispensable darle un mayor margen de maniobra para contratar, diseñar y utilizar de manera rentable y eficiente tecnología de punta, y multiplicar su capacidad operativa. Sólo así podrá cumplir con su misión de aprovechar nuestra riqueza petrolera en beneficio de todos los mexicanos.

Sin dejar de reconocer que falta aún mucho por hacer, estamos dando pasos firmes para competir en una industria petrolera mundial que ha incrementado su productividad; que está en el punto histórico más alto del precio de sus productos, y que desde hace muchos, muchos años está realizando fuertes inversiones donde no ha llegado aún México para extraer riqueza petrolera en aguas profundas.

México tiene que hacer frente y hacer frente con éxito a esa fuerte competencia, con acciones decididas que le permitan aumentar la reserva de hidrocarburos, optimizar la plataforma de producción y mejorar la calidad de los productos.

También es necesario fortalecer la estructura financiera y operativa de la empresa.

En suma, es tiempo de tomar las decisiones correctas. Debemos darle a PEMEX facultades y alternativas que le permitan aprovechar al máximo su enorme potencial, y sé que para lograrlo México cuenta con el apoyo de los trabajadores de Petróleos Mexicanos.

El reto de los mexicanos es transformar a PEMEX para que sea una empresa cada vez más eficiente, más fuerte, menos dependiente de las importaciones del exterior, una empresa en crecimiento y, a la vez, una empresa cada vez más rentable para todos los mexicanos.

Necesitamos transformar a PEMEX para que siga siendo pilar del desarrollo y pieza clave para atender las necesidades más apremiantes de la población.

Por eso digo que transformar a PEMEX es fortalecer a México.

Primero. Debemos transformar a PEMEX para que cuente con un marco operativo y de gestión con mayores facultades de decisión y contratación.

Un PEMEX que al mismo tiempo de tener mayor autonomía, sea también más responsable y transparente en su toma de decisiones.

Segundo. Transformar a PEMEX en una empresa que tenga la libertad suficiente en la toma de decisiones para que pueda utilizar mejor sus recursos y contratar, en las condiciones que más le convenga, a los mejores en su especialidad.

Tenemos la mirada puesta en un PEMEX capaz de acceder a la tecnología de vanguardia en el mundo y mejorar, yo diría multiplicar, su capacidad operativa y de ejecución.

Tercero. Necesitamos transformar a PEMEX para que hoy, más que nunca, sea una empresa de todos los mexicanos.

Una empresa que provea información con absoluta transparencia, que rinda cuentas de manera cabal y que genere la mayor renta posible en beneficio de sus verdaderos dueños, que somos todos los mexicanos, sin excepción.

Debemos impulsar un nuevo modelo de control y fiscalización que erradique eficazmente la corrupción, pero que no obstaculice el trabajo y que se enfoque hacia los resultados.

Cuarto. Un PEMEX que pueda contar con el soporte técnico y operativo de empresas especializadas, que le permitan superar su rezago tecnológico y multiplicar su capacidad financiera y de ejecución; su capacidad operativa y tecnológica, a fin de que en pocos años PEMEX vuelva a ser una de las cinco compañías petroleras más importantes del mundo. Exploremos alternativas, sin afectar la propiedad de la Nación sobre sus recursos ni la soberanía energética ni la rectoría del Estado en esta y otras materias.

Quinto. Una empresa que asegure la producción de petróleo y gas, no sólo para los próximos años, sino para las próximas décadas; que sea capaz de detectar, de incorporar, de explotar las enormes riquezas existentes, en donde hasta ahora no le ha sido posible acceder por sí sola, como es el caso del Golfo profundo.

Sexto. Una empresa que elimine nuestra dependencia de importaciones del exterior en petrolíferos, petroquímicos y gas natural, dependencia que esa sí es la verdadera amenaza a la soberanía, y en suma, que sea capaz de seguir proveyendo bienestar y desarrollo para todos los mexicanos.

Un PEMEX que mejore su eficiencia y la lleve a los mejores estándares internacionales, y que al mismo tiempo, esté en condiciones de fondear y hacer frente, no sólo a su obligación con los trabajadores de Dos Bocas, relativo a este hospital, sino a hacer frente y cumplir todas sus obligaciones financieras y laborales, sin menoscabo de los derechos de los trabajadores.

Un PEMEX que sea capaz de sostener el crecimiento y el desarrollo de un México moderno, fuerte, competitivo, un México ganador, un México justo, libre, democrático, seguro y limpio, el México que anhelamos para nuestros hijos en este Siglo XXI.

Sé que podemos hacerlo, sé que con el apoyo de ustedes lo vamos a lograr.

Señoras y señores:

Hace 70 años, los mexicanos dimos un paso histórico para reafirmar la soberanía, la independencia y la libertad de nuestra gran Nación. Hoy, nuestra generación tiene la responsabilidad de honrar este legado, al convertir a México en un país más justo y generoso.

Nuestra generación tiene la posibilidad única, tal vez irrepetible, de transformar a México en la Nación que queremos. La pregunta que hoy debemos plantearnos no es si nuestro petróleo seguirá siendo nuestro o no. Lo he dicho y lo reitero: el petróleo es y seguirá siendo de los mexicanos.

La pregunta relevante que debemos plantearnos es cómo vamos a aprovechar mejor nuestros recursos petroleros para llevar a México a un futuro de prosperidad y de progreso.

Cómo queremos celebrar el 18 de marzo dentro de cinco años, cómo queremos celebrarlo dentro de 30, cuando se celebren 100 años de la expropiación petrolera.

Cómo recordarán los mexicanos del mañana a nuestra generación; cómo estará PEMEX, de seguir como vamos, a un siglo de haber sido creado, y cómo puede estar si tomamos ahora las decisiones que debemos de tomar.

Seremos acaso recordados como la generación que no pudo, o no supo, o no quiso actuar en el momento que le correspondía. Seremos recordados como la generación que fue incapaz de superar sus diferencias, como la generación que no supo encontrar el camino y se perdió en la división, en el encono, en la violencia o en el miedo.

Yo estoy convencido, amigas y amigos, que no será así.

Podemos y debemos lograr que esta sea recordada como la generación que enfrentó los retos que tenía México; que se unió para superarlos; que tuvo la visión y el coraje para defender realmente la soberanía de la Nación, al hacerla más fuerte, más moderna, más próspera y más desarrollada.

Por eso hago, desde aquí, un llamado a todas las mexicanas y a todos los mexicanos para que dialoguemos de manera abierta, objetiva y serena sobre las alternativas para fortalecer, y fortalecer de veras, a nuestra industria petrolera, y con ello fortalecer a México.

El petróleo es y será siempre nuestro.

Usemos esta riqueza que pertenece a nuestros hijos con visión y con responsabilidad, y demos juntos los pasos necesarios para construir un México más próspero y más justo, un país generoso, a la altura de nuestros anhelos y a la altura de nuestra dignidad.

Feliz aniversario a todos ustedes y enhorabuena.

¡Qué Viva Petróleos Mexicanos¡

¡Qué Viva México¡